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"Perder
el sentido de la vida para vivir mejor. Observaciones sobre la
relación época, jóvenes y rock"
Artículo
revista Revista Universitas Humanística
Año
:1995
Páginas
: 35-40
Ubicación
: INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA
Financiación:
Con co-financiación de Colciencias
AUTOR:
SERRANO AMAYA, José Fernando
Si
bien, este artículo es publicado en una revista de la
Universidad Javeriana, ha sido elaborado con base en el proyecto de
investigación "El rock y las culturas juveniles urbanas",
realizado por el Departamento de Investigaciones de la Universidad
Central.
DATOS
DE CONTENIDO
Descripción
Este
artículo realiza una reflexión a partir de la
investigación sobre "El rock y las culturas juveniles
urbanas", desarrollada por la Línea de jóvenes y
culturas juveniles del Departamento de Investigaciones de la
Universidad Central y Colciencias (1995).
Estos
apuntes sobre la relación Época, Jóvenes y Rock,
parten de reconocer el escenario convulso que vivió el país
a finales de los años ochenta. La alarma social que causa el
sicariato y la violencia protagonizada por sujetos no mayores de 16
años, visibiliza a los jóvenes a través de la
imagen del "no futuro", siendo "el lema para hablar de
una supuesta generación desesperanzada, sin proyectos ni lugar
en la sociedad, ejemplificada en la película de Victor Gaviria
"Rodrígo D"." (p.35).
Sin
embargo, se señala que cuando se evidencia la diversidad de
sujetos y la variedad de formas culturales de ser, existentes entre
los jóvenes contemporáneos, necesariamente se reconoce,
más que la ausencia de proyectos sociales, la vivencia de un
presente intenso, pleno en sucesos, que busca ser experimentado como
único e irrepetible. Esta idea difumina las dimensiones de
pasado y futuro "dando lugar a una idea de tiempo no lineal y en
la cual la duración no es tangible". (p.35) De esta
manera, la efervescencia, vitalidad y creatividad cultural, que se
expresa en los modos de ser joven, convive con "el escepticismo,
la muerte, la destrucción, el caos y las desigualdades de las
sociedades contemporáneas." (p.36)
Los
jóvenes se mueven entre múltiples formas asociativas y
estilos, que cambian a ritmos inesperados. La clave de lectura en
este texto es el rock que "como forma musical y en su totalidad
como forma cultural, hace parte de los hábitos de consumo de
muchos sujetos sociales y preferencialmente de las culturas juveniles
urbanas." (p.36)
Aunque
el autor se basa en fragmentos de entrevistas con rockeros,
principalmente pertenecientes al "mundo under", comprende
una diversidad de experiencias según las preferencias y las
procedencias sociales. A partir de recoger el significado de ser
jóvenes para ellos y ellas, analiza cómo "la
cultura rock no sólo permite la creación de espacios de
identidad propios, /.../ sino que además, mediante sus
canciones y expresiones se convierte también en canal de
comunicación de los sujetos con la sociedad en general..."
(p.39)
Por
último, analiza los procesos de identificación y
pertenencia que se dan mediante el rock, como algo incorporado en el
sujeto y el colectivo que se expresa sobretodo a nivel emotivo. Toma
el concepto de Weber (citado por Maffesoli) de "comunidad
emocional" que hace referencia a "una colectividad, móvil
y cambiante, altamente ritualizada, identificada por un alto sentido
de pertenencia, por empatía, y un modo de sentir y ver el
mundo, en este caso desde el rock." (p.40)
Fuentes
Para
tejer esta reflexión se enlazan fragmentos de entrevistas con
jóvenes bogotanos-as y pedazos de canciones de dos grupos de
rock de la ciudad, fuentes primarias; con reflexiones teóricas
de autores, fuentes secundarias.
El
autor se apoya en el libro de Maffesoli, "El tiempo de las
tribus" (1990), para comprender los modos contemporáneos
de identificación y pertenencia juvenil. Toma el concepto de
"comunidades emocionales", propuesto inicialmente por
Weber.
También
cita un análisis sobre el rock como expresión cultural
de las sociedades contemporáneas, que permite leer dinámicas
sociales, cambios en los sistemas políticos y tecnológicos,
y en general diversas manifestaciones culturales (p.38). AGUILAR,
Miguel, GARAY, Adrian de, HERNÁNDEZ, José (Comp.).
"Simpatía por el rock. Industria, cultura y sociedad".
(1993)
Metodología:
Aunque
no se hace referencia explícita en el texto a las metodologías
de investigación utilizadas, se parte de fragmentos de
entrevistas con jóvenes que "manifestaron una opción
preferencial por el rock como objeto de consumo, pues lo consideran
"un modo de vida" y no sólo una actividad musical,
calificándose a sí mismos como rockeros." (p.36)
EJES
TEMATICOS
Eje
temático Prioritario: Visiones del futuro
Eje
temático Prioritario: Cuerpo
Eje
temático Prioritario: Culturas juveniles/producción
y consumo cultural
Visiones
del futuro
Estas
reflexiones sobre la relación Época, Jóvenes y
Rock, parten de reconocer el escenario convulso que vivió el
país a finales de los años ochenta. La alarma social
que causó el sicariato y la violencia protagonizada por
sujetos no mayores de 16 años, visibilizó a los jóvenes
a través de la imagen del "no futuro", siendo "el
lema para hablar de una supuesta generación desesperanzada,
sin proyectos ni lugar en la sociedad, ejemplificada en la película
de Victor Gaviria "Rodrígo D"." (p.35).
Sin
embargo, se señala que cuando se evidencia la diversidad de
sujetos y la variedad de formas de ser cultural existentes entre los
jóvenes contemporáneos, necesariamente se reconoce en
sus modos de ser, más que la ausencia de proyectos sociales,
la vivencia de un presente intenso, pleno en sucesos, que busca ser
experimentado como único e irrepetible. Esta idea difumina las
dimensiones de pasado y futuro "dando lugar a una idea de tiempo
no lineal y en la cual la duración no es tangible".
(p.35) De esta manera, la efervescencia, vitalidad y creatividad
cultural, que se expresa en los modos de ser joven, convive con "el
escepticismo, la muerte, la destrucción, el caos y las
desigualdades de las sociedades contemporáneas." (p.36)
El
autor se apoya en Maffesoli para señalar que "los modos
de organización de los jóvenes hoy no implican un
sentido de pertenencia absoluto, más bien son inestables y
pueden participar en varios de ellos a la vez" (p.35). Cuando
los rockeros refieren su experiencia de ser joven, enfatizan el
movimiento, el cambio constante y la búsqueda, "lo cual
no es contrario con su crítica constante a la moda y la
manipulación por el mercado" (p.37). Por último,
el hecho de que los jóvenes se muevan de una colectividad a
otra, le hace pensar en "una tensión fuerte entre el
cambio acelerado y un alto sentido de unidad y pertenencia mientras
se comparte cierto estilo /.../ creando un modo diferente de vivir lo
social." (p.40)
Cuerpo
Se
señala cómo la vivencia del rock en las "comunidades
emocionales" comienza en el cuerpo mismo. En la sensación
de empatía y goce que se experimenta en lugares, a través
de imágenes, apariencias, espectáculos... De manera
fundamental el baile realza el sentido del tacto: "El pogo, una
modalidad de baile en el cual los sujetos chocan sus hombros unos
contra otros, saltan y se empujan, es totalmente táctil; en él
se borran todas las distancias y los cuerpos se fusionan."
(p.40)
Culturas
juveniles/producción y consumo cultural
Las
y los jóvenes experimentan diferentes rutinas, consumos y
modos de afiliación e identificación; en este caso se
hace una lectura desde el rock como forma cultural que le permite
visualizar diversos modos de ser en torno a su consumo. Entendido
este último, cómo un modo a través del cual,
"los sujetos sociales se apropian, reelaboran e interactúan
con los fenómenos culturales y los hacen parte de sus
realidades." (p.36)
Se
basa en fragmentos de entrevistas con rockeros, principalmente
pertenecientes al "mundo under" de Bogotá; sin
embargo, comprende una diversidad de experiencias según las
preferencias y las procedencias sociales. A partir de recoger el
significado de ser jóvenes para ellos y ellas, analiza cómo
"la cultura rock no sólo permite la creación de
espacios de identidad propios, /.../ sino que además, mediante
sus canciones y expresiones se convierte también en canal de
comunicación de los sujetos con la sociedad en general. /.../
A partir de las letras de las canciones se puede hacer una lectura de
las imágenes que los jóvenes forman de su entorno; los
ritmos y estilos musicales nos aluden a lo urbano, las industrias, el
ruido, la rapidez y la fugacidad de las cosas" (p.39)
El
rock es un producto muy especializado, existiendo muchos estilos,
mensajes, audiencias, procedencias sociales, etcétera, que
crean diferencias en las percepciones de los jóvenes. Así
mismo, señala siguiendo a Maffesoli que los modos de
organización de los jóvenes hoy, su pertenencia a
grupalidades emocionales, es inestable, e incluso, se pueden tener
varias afiliaciones a la vez.
Señala
que si bien en la actualidad han proliferado colectividades en las
que los jóvenes se movilizan con niveles de flexibilidad
(Hardcoreros, punquetos, calvos, metaleros, etc.), que generan "un
alto sentido de unidad y pertenencia mientras se comparte cierto
estilo", simultáneamente se vive "en sociedades de
masas en las cuales por momentos se borran las diferencias, como
sucede en los grandes conciertos de rock. Es un "vaivén"
de masas a pequeños grupos parciales, lo que caracteriza a las
sociedades contemporáneas." (p.40)
Por
último, analiza los procesos de identificación y
pertenencia que se dan mediante el rock, como algo incorporado en el
sujeto y el colectivo que se expresa sobretodo a nivel emotivo. Toma
el concepto de Weber (citado por Maffesoli) de "comunidad
emocional" que hace referencia a "una colectividad, móvil
y cambiante, altamente ritualizada, identificada por un alto sentido
de pertenencia, por empatía, y un modo de sentir y ver el
mundo, en este caso desde el rock." (p.40)
EJES
ANALITICOS
Cambio
social
Podría
pensarse que la noción de cambio social es abordada en el
artículo desde una perspectiva investigativa que se pregunta
por "el tema de la subjetividad y las narrativas de sí,
la transformación de lo público y del sujeto político
y la creación de prácticas sociales que transforman el
conflicto, entre otras cuestiones, - que- vuelven complejo el
panorama de los abordajes y dan pistas sobre aspectos y modos de
comprensión de lo juvenil no tenidos en cuenta anteriormente",
como se señala en el Estado del Arte, Bogotá 1990-2000.
(2003:128)
La
lectura específica sobre el rock le permite reconocer que su
consumo es "una forma de los jóvenes de expresar,
exteriorizar y expurgar los desconciertos del momento que vive la
sociedad /.../ el rock permite a los jóvenes una participación
y expresión de modos de ser, diferentes por vías que si
bien no son las deseadas por funcionarios e instancias oficiales dan
cabida a una gran creatividad cultural y a la construcción de
nuevas identidades." (p.40)
Cultura
juvenil
El
autor señala cómo las y los jóvenes experimentan
diferentes rutinas, consumos y modos de afiliación e
identificación; en este caso se hace una lectura desde el rock
como forma cultural que le permite visualizar diversos modos de ser
en torno a su consumo. Entendido este último, cómo un
modo a través del cual, "los sujetos sociales se
apropian, reelaboran e interactúan con los fenómenos
culturales y los hacen parte de sus realidades." (p.36) Así,
el rock es a la vez un canal para construir sus identidades, y el
reflejo de las realidades que viven, de sus ideales, sus sentidos de
vida y de las imágenes que tienen del entorno.
La
amplia gama de experiencias en relación con el rock, permite
reconocer tensiones en los modos de identificación y
alteridad. El autor se apoya en Maffesoli para señalar cómo
"los modos de organización de los jóvenes hoy no
implican un sentido de pertenencia absoluto, más bien son
inestables y pueden participar en varios de ellos a la vez"
(p.35). Cuando los rockeros refieren su experiencia de ser joven,
enfatizan el movimiento, el cambio constante y la búsqueda,
"lo cual no es contrario con su crítica constante a la
moda y la manipulación por el mercado" (p.37). Para
ellos, ""los que se dejan llevar por la moda", "los
que no tienen criterios ante las cosas", "los artificiales
y plásticos", son los jóvenes que afectan la
sociedad y no la dejan avanzar." (p.37)
El
hecho de que los jóvenes se muevan de una colectividad a otra,
le hace pensar en "una tensión fuerte entre el cambio
acelerado y un alto sentido de unidad y pertenencia mientras se
comparte cierto estilo /.../ creando un modo diferente de vivir lo
social." (p.40) Además de la formación de parches
y bandas, el sentido de grupo que viven los rockeros se expresa de
muchas formas, entre otras, en "la mezcla de inconformidad y
rabia que produce el que algunos de sus productos sean conocidos por
un número mayor de personas y que circule por los medios
comerciales; es como si se tuviera un bien al cual se quisiera
resguardar de la contaminación de los extraños o los
"no iniciados"".(p.39)
Se
enfatiza en el rock como una práctica interiorizada en el
sujeto, "El "ser parte del grupo" si bien pasa por la
adquisición de un cierto estilo y de algunos elementos de
vestuario comunes /.../ se expresa sobre todo a nivel emotivo y
cognitivo: hay que sentir y saber del rock para ser rockero. La pinta
o la edad pueden cambiar, pues como decía alguien son imagen
para mostrar, pero ser parte del mundo rock es algo interiorizado en
el sujeto, de modo tal que se hace inseparable de su propio ser"
(p.39)
Señala
que si bien en la actualidad han proliferado colectividades en las
que los jóvenes se movilizan con niveles de flexibilidad
(Hardcoreros, punquetos, calvos, metaleros, etc.), que generan "un
alto sentido de unidad y pertenencia mientras se comparte cierto
estilo", simultáneamente se vive "en sociedades de
masas en las cuales por momentos se borran las diferencias, como
sucede en los grandes conciertos de rock. Es un "vaivén"
de masas a pequeños grupos parciales, lo que caracteriza a las
sociedades contemporáneas." (p.40)
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